lunes, 1 de julio de 2013

Promociones blue: los comercios ahora ofician de casas de cambio y toman dólares a más valor que el oficial


Promociones blue: los comercios ahora ofician de casas de cambio y toman dólares a más valor que el oficial

         
Los locales de los shoppings y comercios a la calle no consideran el valor fijado por el Banco Central. Los carteles en vidriera brillan por su ausencia y la negociación es puertas adentro. Al no haber parámetro, el valor del billete verde pasó a ser una estrategia de ventas. ¿Qué dice la normativa?
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Tomar dólares al tipo de cambio oficial no es, precisamente, algo que se respete a rajatabla en los comercios a la calle o en los que funcionan dentro de los grandes shopping.
Y esto queda comprobado al preguntar qué valor consideran para la divisa estadounidense, al momento de consultar por la compra de indumentaria o al pedir la cuenta en un restaurant.
En la actualidad, una gran cantidad de establecimientos -llegado el caso de tener que oficiar de "casa de cambio"- no considera la cotización oficial como valor de referencia.
Predomina la "moda celeste tirando a blue", lo que mejora el poder adquisitivo de los turistas que llegan al país que, por cierto, están anoticiados de que pueden conseguir más moneda local por los billetes verdes que llevan en sus billeteras.
La cotización dista de ser es uniforme. En una visita a uno de los centros comerciales más importantes del país -emplazado en el barrio de Palermo- iProfesional.com pudo comprobar que cada empresa adopta su propio sistema de conversión.
Algo que sí tienen en común la mayoría es que aceptan un valor por encima de los $5 que establece el Banco Central, lo que les posibilita atraer a los extranjeros ofreciéndoles un tipo de cambio más favorable.
Esto hace de contrapeso a la caída del turismo en el país que, de acuerdo con los datos del INDEC, en enero fue superior al 12% con respecto a 2012.
El abanico de cotizaciones que se puede observar al ir de "shopping" es amplio y va desde los $5,50 hasta los 7 pesos.
"En general, la mayoría de las marcas toman para la conversión un valor intermedio entre el oficial y el paralelo", cuenta el economista Mariano Otálora.
Y agrega que, en este terreno, "hoy el precio legal es ficticio, ya que no funciona como referencia casi para nadie".
Los expertos explican que las diferencias de cotización entre los distintos comercios son consecuencia de una pelea entre las marcas por captar a los turistas, algo que cobra suma relevancia en los tiempos que corren.
 
Cada marca con su cotización
Al caminar por un shopping, resulta fácil apreciar que muy pocos negocios exhiben el cartel en vidriera que indica a cuánto toman el dólar. Para saber qué consideran los consumidores deben ingresar al local y preguntar.

Existe una diferencia muy marcada.
• Las grandes cadenas de electrodomésticos o algunas firmas internacionales, como la textil Zara, son las que bajan una línea más clara a los encargados de los puntos de venta respecto de cuál debe ser el tipo de cambio. En general, por cuestiones de administrativas y de control, refieren al oficial.
• Los dueños directos de comercios chicos o casas de ropa nacionales se mueven con mayor elasticidad. "Se fija el valor según la procedencia del turista y la mayor o menor necesidad que tenemos de vender el producto que consulta", reconoció el titular de una casa de cuero y marroquinería.
"Lo tomamos a $6,0", contesta el encargado de un local de ropa que apunta al segmento adolescente, ubicado en el primer piso del centro comercial de Palermo. Desde otro negocio que vende ropa para mujeres una de las vendedoras afirmó que lo reciben a ese mismo precio.
En los shopping a "cielo abierto", como el que funciona en cercanías a la Plaza Serrano, el panorama es similar.
"Lo tomo a $6,50", respondió un comerciante a una pareja de brasileños, cuya mujer se mostraba interesada en adquirir bijouterie.
En el caso de otro shopping, cercano a la avenida Figueroa Alcorta, la encargada de una reconocida marca de indumentaria, unisex ubicada en planta baja, señaló que en esa casa el dólar lo convierten a $7,00.
Para el caso de una firma que vende carteras, zapatos y accesorios de cuero, "su" tipo de cambio es de $6,00.
En otro rubro, el gastronómico, sucede algo similar. En particular, en aquellos emplazados en áreas turísticas.
Por ejemplo, un restaurant de pastas ubicado en Puerto Madero utiliza la conversión blue para los extranjeros.
 
Mejor blue que tarjeta
Esta modalidad de no considerar el tipo de cambio oficial encuentra algunos explicativos.

"Es una forma de reducir el pago con tarjeta, evitar gastos y comisiones y, en cambio, hacerse de dólares sin tener que recurrir a una cueva", dijo a este medio un empresario del sector textil que pidió reserva de identidad.
La actitud de los comerciantes de desincentivar el uso de plásticos por parte de los turistas coincide con lo que ellos mismos quieren hacer.
De hecho, una de los cambios de hábito que observan quienes están a cargo de los puntos de venta es la menor utilización de tarjetas de crédito, sencillamente porque saben que no les conviene.

En el caso de que el negocio tome sus divisas a valor blue, esto les representa un descuento cercano al 50% (en pesos) sobre el producto que deseen adquirir.
"Al extranjero le sale más caro abonar con crédito o débito porque en estos casos sí que tiene que pagar al dólar oficial", argumentó Otálora.
"La cotización depende de cada marca y del tipo de negocio al que se ingrese", destacó el economista.
Por otro lado, el valor que se le asigna al billete verde se ha transformado en una estrategia comercial para incrementar las ventas.
Es que, al no haber uniformidad en la conversión, cada uno pone "su" valor, que será mayor cuanto más necesidad tenga el comercio de achicar stock o hacerse de caja.
 
Decime cuál, cuál, cuál es tu dólar
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Fabián Castillo explica que la pelea entre las marcas por seducir a los viajeros se da como consecuencia de dos factores:

Ventas estancadas en shoppings: según datos difundidos por el INDEC, la facturación en enero de este año presentó un marcado amesetamiento respecto al mismo mes de 2012. Esto, en un contexto de suba de costos, produce un fuerte impacto en la caja de las compañías.
Menor flujo de turistas en el país: "Las marcas buscan seducirlos en un escenario de caída de la actividad. En los comercios están circulando menos dólares porque hay menos extranjeros. Por eso, el comerciante busca atraerlos de alguna forma", dice Castillo.
Fuentes del sector señalan que, en la mayoría de los casos, la cotización es un asunto que "se negocia" puertas adentro del local.
Los turistas llegan al país conscientes del desdoblamiento cambiario, consultan antes de comprar y eligen aquellos establecimientos que les ofrecen más pesos por sus billetes verdes.
"En general, concretan la compras en los locales en los que les hacen rendir más sus billetes verdes", señala Castillo de la CAME.
 
¿Qué dice la ley?
Si bien el valor del dólar se ha vuelto una poderosa herramienta a la que las marcas apelan para hacerse de billetes verdes, la normativa vigente es bien clara sobre los límites que tienen los comercios para evitar que éstos funcionen como casas de cambio.

Tanto la Ley Penal Cambiaria como la Ley Penal Tributaria prevén penas de prisión de hasta ocho y nueve años respectivamente para quienes incumplan con la normativa.
De acuerdo con la reglamentación vigente, las facturas respaldatorias de una transacción deben contener la siguiente leyenda: "Las operaciones en moneda extranjera que no tengan un tipo de cambio propio debidamente autorizado se convertirán al tipo de cambio vendedor del Banco de la Nación Argentina, al cierre del día anterior (...)".
En tanto, la Ley Penal Cambiaria establece que serán reprimidas las siguientes conductas:
• Toda negociación de cambio que se realice sin intervención de una institución autorizada para efectuar dichas operaciones.
• Operar en cambios sin estar autorizado a tal efecto.
• Toda falsa declaración relacionada con las operaciones cambiarias.
• La omisión de rectificar las declaraciones producidas y de efectuar los reajustes correspondientes si las transacciones reales resultan distintas de las denunciadas.
• Toda operación de cambio que no se realice por la cantidad, moneda o al tipo de cotización, en los plazos y demás condiciones establecidos por las normas en vigor.
• Todo acto u omisión que infrinja las normas sobre el régimen de cambios.
"Los negocios que toman los dólares a un valor por encima del mercado oficial ofician de comercio y de casa de cambio a la vez", señala el consultor tributario Alberto Romero.
Este especialista puntualiza que se pueden dar cuatro situaciones diferentes:
• Factura en pesos y cobro en pesos.
• Factura en dólares y cobro en dólares.
• Factura en dólares y cobro en pesos.
• Factura en pesos y cobro en dólares.

"Las dos primeras situaciones son totalmente legales", indicó.
"El tercer caso está admitido y no implicaría una operación de cambios, puesto que el vendedor acepta cobrar en moneda de curso legal una operación pactada en moneda extranjera", explica el experto.
Por último, la situación descripta en el cuarto ítem es la que reviste el carácter de infracción porque, implícitamente, hay una operación de cambios ilegal.
Esto es así ya que el comerciante está haciendo una transacción en pesos y la cobra en dólares los cuales negocia a un valor que fija libremente con el cliente.
Cabe destacar que los puntos de venta no tienen obligación de exhibir algún tipo de cartel que muestre la cotización utilizada para el billete verde.
Si bien la tendencia generalizada es a "inflar" el valor del dólar para captar a más turistas, existen casos "curiosos" en los que los comerciantes ofrecen un valor menor al tipo de cambio oficial.
Lo que ocurre en estas ocasiones, explica Castillo desde la CAME, es que "la cotización se usa de un modo meramente especulativo", con el objetivo de hacerse de más billetes verdes.
 

Extranjeros en el país gastan con tarjetas de crédito un 55% menos que hace un año

         
A lo largo del primer trimestre del año, el caudal de turistas provenientes del exterior cayó casi un 18% en términos interanuales. Fuentes del sector turístico consideran que la causa se debe al encarecimiento de los precios a nivel local en moneda extranjera
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A lo largo del primer trimestre del año, el caudal de turistas provenientes del exterior cayó casi un 18% en términos interanuales. Fuentes del sector turístico consideran que la causa se debe al encarecimiento de los precios a nivel local en moneda extranjeraranjeros en el país gastan con tarjetas de crédito un 55% menos que hace un año
A esta altura de los acontecimientos, no es novedoso que el "cepo cambiario" terminó "lesionando" la oferta de divisas.
Con un objetivo explícito de "racionar" y disciplinar la demanda acorde a las cantidades disponibles para atenderla, el "efecto no deseado" de la medida resultó el impacto negativo sobre determinados rubros de la oferta.
Conclusión: el stock de Reservas Internacionales "pagó los platos rotos" con un descenso cercano a los U$S 8.300 millones (-18%) en los últimos doce meses.
En otras palabras, no existió margen de maniobra para pagar deuda pública con reservas, en tanto la oferta de divisas terminó copiando como si fuera un espejo al "torniquete" aplicado a la demanda.
En este aspecto, los ingresos por viajes y turismo receptivo representan un claro ejemplo de los efectos perniciosos que generaron las conductas restrictivas a la demanda al momento de computar los montos ofertados.
Concretamente, en los últimos tres trimestres relevados por el BCRA, las pérdidas interanuales promediaron el 40% (41,5% de descenso en el trimestre pasado), pudiendo estimarse que el rubro viajes y turismo habría dejado de ingresar un monto anual estimado en u$s 1.300 millones.
Una pregunta que puede efectuarse es si el turismo se contrajo en 40% o quienes ingresan al país redujeron sus gastos en 40%. Ni lo uno ni lo otro.
 
 
Esta monumental caída fue percibida claramente por las emisoras de tarjetas locales, ya que en diálogo con iProfesional, desde una de las marcas líderes afirmaron que los gastos por todo concepto de visitantes del exterior se derrumbó en el úlitmo año nada menos que un 55%.
Fuentes del sector agregaron que la aparición de un tipo de cambio paralelo y su posterior escalada, que favorece a los extranjeros que vienen con divisas en efectivo y las cambian en el mercado informal, ha sido un disparador muy potente para impulsar el consumo con plásticos. 
Las estadísticas revelan que -efectivamente- existe una reducción de viajeros hacia el país (tomando como referencia los ingresos aeroportuarios) del orden del 10% interanual para los últimos tres trimestres, en tanto que sus gastos presentan una declinación algo superior (cercana al 20%).
Esto permite obtener -al menos- dos conclusiones:
Existe un margen de divisas que traen viajeros y turistas que no pasa por el Banco Central;
• Los viajeros al país tienden a moderar sus gastos.

"En el primero de los casos, podemos concluir que estamos en presencia de una clara fuga de divisas hacia la marginalidad que podríamos ubicarla en torno al 50% de las divisas turísticas resignadas en el último año", sostienen desde AMF.
¿Cómo se explica esta conducta? El informe de dicha consultora sostiene que "con un diferencial entre el tipo de cambio oficial y el "blue" que en los peores momentos rozó el 100% y en los mejores superó el 30%, fue grande la "tentación" para que las divisas pasaran lejos de las arcas del Banco Central y recalaran en manos de operadores privados que no forman parte del circuito formal de divisas.
"No obstante, la segunda parte de nuestras conclusiones está reflejando que no sólo ingresan menos viajeros sino que reducen sus niveles de gastos en el país", afirma Andrés Mendez, titular de la firma.
En tal sentido, es interesante analizar que sucede con los precios en nuestro país. "En este caso, los viajeros al país han afrontado un encarecimiento relativo de sus costos en la Argentina con relación a los vigentes en sus países de origen", comentó Méndez.
Por ejemplo, un turista español encontrará que sus gastos en nuestro país se han expandido casi 70% por encima de lo que aumentaron los de su país de origen si se toma como referencia al promedio del año 2007.
Mejor suerte, tiene un turista brasileño que "sólo" ha visto como la Argentina se encareció frente a Brasil en 47% tomando similares parámetros.
Claro que estas restricciones que impone el desprenderse de las divisas al tipo de cambio oficial, se "solucionan" si acude a la informalidad. En este caso, un brasileño debería recibir $/U$S 7,82 para estar en similares condiciones que en 2007 (un nivel asimilable a los que actualmente se transan en el "blue"), pero un español requerirá alrededor de $ 9 por dólar (o $/€ 11,70) para "salir hecho".
"Estos son los problemas que "cuestan" u$s 1.300 millones al año", concluye el informe de AMF.
Viajeros que advierten que ajustarse a la legalidad local "cuesta caro" y que si quieren reducir sus costos deben acudir al uso intensivo de billetes físicos. A la inversa de los argentinos, que circulan por el mundo maximizando el uso de sus tarjetas. Crease o no.

Cifras que preocupan
En los primeros cuatro meses de este año llegaron a la Argentina poco más de 800.000 turistas extranjeros, es decir 142.000 menos que un año atrás y 161.000 menos que en el primer cuatrimestre de 2011.

Los datos surgen de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De acuerdo con ese informe, solo en abril de este año el número de turistas fue un 18,3% menos que en el mismo mes del año pasado.
La cifra es relevante pues se trata de la caída interanual más pronunciada desde la que se registró en junio de 2011, cuando el sector empezó a mostrar números en rojo. En ese mes, la baja fue de 18,9%, pero respondió, principalmente, a la erupción del volcán Puyehue, cuyas secuelas en los vuelos a la región patagónica duraron varias semanas.
La merma en el número de ingresos se ha convertido en algo habitual en los dos últimos años, pues desde ese mes hasta abril de este año, el arribo de extranjeros al país registró caídas interanuales en 21 ocasiones.
Para numerosos analistas, el principal motivo que impulsa este menor ingreso es la suba de los precios internos medidos en dólares.
En sentido inverso, en los primeros cuatro meses de este año viajaron fuera del país 976.000 argentinos, 60.000 más que un año atrás y 190.000 más que en el primer cuatrimestre de 2011.
Pese a que en los últimos meses los argentinos fueron más cuidadosos con sus gastos fuera del país -como resultado del recargo de 20% que impuso la AFIP a las compras con tarjeta en el exterior, el balance entre los gastos de los extranjeros en el país y el de los argentinos en el exterior pasó de un superávit de u$s 344 millones en los primeros cuatro meses de 2011 a un déficit de u$s 223 millones en el mismo período de este año.


Venezuela "cortará el suministro" a vendedores ambulantes para combatir especulación


Venezuela "cortará el suministro" a vendedores ambulantes para combatir especulación

        
El titular del Instituto para el Acceso a los Bienes y Servicios aseguró que los distribuidores venden con "sobreprecio" y utilizan a los trabajadores informales para evadir la regulación de precios  

El titular del Instituto venezolano para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), Eduardo Samán, se comprometió a "cortarle el suministro" de alimentos a los trabajadores informales (buhoneros) para evitar la especulación con alimentos con precios regulados.
"A ellos (los buhoneros) le vamos a cortar el suministro porque le compran a unos distribuidores que venden con sobreprecio (...) lo vamos a hacer para que esos bienes, esos productos, la gente pueda adquirirlos a precio regulado", aseguró Samán, en una entrevista televisiva reproducida por americaeconomía.
El titular de la entidad aseguró que los distribuidores utilizan a los trabajadores informales para evadir la regulación de precios. Aseguró que las autoridades atacarán esta situación, respetando al buhonero.
Los trabajadores informales "pueden vivir sin tener que especular. Ellos pueden estar comercializando cosas que les pueden dar un beneficio sin tener que estar especulando", aseveró.


¿La Argentina que viene?: así controlan precios en Venezuela en súper, comercios y autos

        
En el marco del proceso que lleva acabo el Gobierno K, conviene echar un vistazo a lo que sucede en el país bolivariano. Resulta asombrosa la similitud al tiempo que permite anticipar la "maraña" de reglamentaciones que podrían darse en el plano local. ¿Cualquier parecido, pura coincidencia?
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"Vivimos como hace más de diez años Chávez prometió que no íbamos a vivir". La frase, pertenece a un empresario venezolano de San Cristóbal, muy cerca de la frontera con Colombia, entrevistado por iProfesional
Con esas palabras ilustra la situación de quienes, con el paso del tiempo, se sienten víctimas de la llamada "Revolución Bolivariana" de 1999, impulsada por el fallecido Hugo Chávez.
Con el correr de los minutos, el empresario en cuestión, dueño de un hotel y de un comercio familiar, irá dejando al descubierto las razones que justifican tal afirmación.
Y, en medio de la charla, también se hará un espacio para lanzar una impresión con tono de vaticinio: "En la Argentina, si no comienzan a ponerse en discusión la forma en la que muchos funcionarios plantean la realidad, sucederá lo mismo, por más que le digan otra cosa al pueblo".
Basta indagar la actualidad del país caribeño para comprobar que buena parte de las medidas que está tomando el kirchnerismo son, precisamente, un fiel reflejo de las que puso en práctica la llamada "Revolución Bolivariana".
En varios casos, con un nivel de similaridad que asombra.

Un primer ejemplo en esa dirección puede ubicarse en las restricciones vigentes para la compra de moneda extranjera.
Al igual que en la Argentina, los venezolanos deben solicitar al Gobierno un aval que les permita acceder a los dólares a cotización oficial o, caso contrario, tienen que recurrir al mercado paralelo.
Como sucede aquí, las autorizaciones oficiales en Venezuela son para compras mínimas y es común que la mayoría de los pedidos elevados al gobierno local resulten rechazados.
La diferencia entre una y otra cotización es abismal: mientras que el dólar a precio oficial se ofrece a poco más de 6 bolívares, en el circuito informal cuesta más de 28 bolívares. Es decir, cuatro veces y medio más.
Pero donde más se pueden ubicar puntos en común es en el control de precios que realizan ambos países para domar una inflación que, paradójicamente, registra los dos índices más altos de toda la región.
Es en ese aspecto que tanto Venezuela como Argentina llevan a cabo iniciativas muy similares, si bien la nación ahora gobernada por Nicolás Maduro lleva "la delantera" en lo que hace a implementación de un sinfín de regulaciones.
Esa diferencia, en cuanto a tiempos de puesta en marcha, es lo que permite "espiar" el paquete de medidas que podrían implementarse en el plano local de la mano del kirchnerismo.
La última muestra en este sentido se encuentra en el plan "Mirar para Cuidar" que Cristina concretó en los últimos días de mayo y para el que pidió la participación de la militancia y de jóvenes de La Cámpora.
"Mirar para Cuidar", representa ni más ni menos que una copia casi exacta de la función que en Venezuela lleva adelante desde hace años el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis).
Y también coincide con el trabajo que hoy realizan la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), Almacenes y Depósitos Agrícolas (Sada) y la Guardia Nacional Bolivariana.
"Básicamente, estos organismos lo que hacen es dictar las reglas de lo que se puede o no comercializar en Venezuela. Y obligan a mantener estables los precios, más allá de que los costos de los comerciantes se incrementen", señaló a iProfesional el empresario consultado.
"Lo que esto fue haciendo -añadió- es generar un desabastecimiento creciente de muchos productos. Y no resolvió en nada el tema de la inflación, que este año llegará al 32 por ciento".

Entramado de controles
Detallar el funcionamiento de Indepabis permite ensayar un anticipo del camino que podría ir recorriendo el plan "Mirar para Cuidar" en la Argentina.

El organismo en cuestión, compuesto por civiles, tiene a su cargo la tarea de controlar cada precio que los comerciantes exponen al público. La actividad de Indepabis comienza en la misma página web del organismo.
En un apartado, y según lo establecido por el chavismo, los dueños de restaurantes, hoteles, bares, y otro tipo de emprendimientos (a excepción de los supermercados, que están sujetos a otros controles) están obligados a completar una serie de formularios en los que aparecen detallados las respectivas "cartas" de cada comercio (así se denomina a la lista de precios).
¿Qué objetivo persigue? Decirles a los particulares los valores que deberán abonar en cada uno de estos negocios, al tiempo que le da al Gobierno elementos de control.
"Cada uno debe completar los datos de su empresa, la estructura de costos y precios. Cada vez que quiera realizar alguna modificación, el comerciante debe explicar el porqué de ese cambio. Caso contrario, Indepabis puede multar y hasta clausurar el comercio por un año", explicó a iProfesional el encargado de un local de gastronomía de San Cristóbal.
La fuente consultada añadió que "la inflación, por ejemplo, no es argumento suficiente para justificar la suba de algún valor. Y esto empujó a que muchos hayan tenido que cerrar sus negocios".
Los datos deben ser cargados en un apartado de la página institucional de Indepabis identificado como SUR (Sistema Único de Registro). A continuación, un detalle del requerimiento:
¿Qué sucede si un comercio no comunica
al organismo una modificación de precio? "En caso de encontrar un cambio entre los datos volcados a la web del organismo y lo que figura en la carta del lugar, se precede a elevar una denuncia ante Indepabis para que éste concrete una inspección", expuso la fuente consultada.
Y añadió: "En la práctica puede intervenir Indepabis o la Guardia Nacional. Muchas veces lo hacen sin denuncia previa. Para evitar la clausura, no faltan los comerciantes que pagan coimas".
El accionar de Indepabis se intensificó en las últimas semanas a raíz del desabastecimiento de productos básicos. El chavismo se limita a culpar directamente a los privados de especular y de acaparar mercadería.

Supermercados bolivarianos
En simultáneo a los movimientos de Indepabis, otro ente oficial que controla lo que sucede con los precios en Venezuela es la mencionada Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop).

En este último caso, su función se ajusta principalmente a monitorear a los supermercados y almacenes (ver imagen). 
Sundecop también concentra su función en una página web en la que los comerciantes están obligados a trazar una verdadera "radiografía" de sus respectivas empresas.
Esto queda registrado en una plataforma denominada Sistema Automatizado de Administración de Precios (Sisap), que, luego de determinar los costos, se ocupa de fijar los precios máximos.
En la web de Sisap los empresarios tienen que aportar detalles, por ejemplo, del tipo de inmueble que operan, los insumos que utilizan, su estructura de gastos, la mano de obra que emplean con su respectiva carga horaria, los valores de importación y lo que abonan a distribuidores y mayoristas, entre otros tópicos.
Toda esa información luego pasa por el filtro de Sundecop, que será la encargada de extender o no la habilitación para que cada supermercado o almacén pueda abrir sus puertas.
Obtenido el aval, el comercio deberá someterse a un esquema de precios que surge de una fórmula que combina desde información de los productores de alimentos hasta la de los importadores, pasando por los datos publicados por los supermercadistas en Sisap.
Esto deviene en un apartado que explicita cuáles son los valores que deben encontrar los venezolanos en cada punto comercial.
La mercadería en cuestión se encuentra detallada en la web de Sundecop, en el apartado "Precios Máximos de Venta al Público", que presenta esta fisonomía:

Entre los productos incluidos en esa suerte de canasta básica bolivariana se encuentran jugos de frutas, compotas, agua mineral, jabón, champú y crema enjuague, pasta dental, desodorantes en barra, suavizantes para lavar la ropa, pañales, papel higiénico, máquinas de afeitar y una gran variedad de artículos.
Precisamente el grueso de estos productos -sujetos a los controles de precios- son los que hoy día no se encuentran en las góndolas de los establecimientos de las principales ciudades de Venezuela.
 
De autos a carnes, parte de la "revolución"
Desde hace escasas semanas, Sundecop también se ocupa de regular el mercado de compraventa de automóviles.

Así, los vehículos no siempre pueden venderse a precio libre de mercado, sino que su cotización surge también de un cálculo diagramado por el ente oficial.
En lo que hace a, por ejemplo, carnes, el chavismo tiene implementada una cadena de locales que ofrece cortes a precios especiales.

Pero, al igual que con muchos insumos básicos, la mayoría de estos puntos de venta carecen de toda la mercadería barata. Forman parte de la postal bolivariana las largas colas que se hacen desde la madrugada para ver si se puede acceder al menos a algún producto.
"El kilo de carne del Gobierno cuesta unos 28 bolívares (23 pesos argentinos), pero su stock dura muy pocas horas. Entonces a uno no le queda otra que ir a las carnicerías comunes donde el mismo kilo de carne cuesta 85 bolívares (71 pesos argentinos)", detalló Julio L., un empresario de Caracas.

Revolución...de faltantes
A la par de las complicaciones para hacerse de productos regulados, los venezolanos enfrentan desde principios de 2013 un fuerte escenario de desabastecimiento.
Harinas, azúcar, lácteos, determinadas carnes, vino, e incluso productos de aseo personal -como pastas dentales y papel higiénico- escasean en las góndolas, pese a la marcada vigilancia que mantiene el chavismo sobre los comercios.
Marcos S., ingeniero que vive en Caracas, señaló: "No se encuentran artículos a base de harina, ni aceite ni productos de limpieza. En Venezuela ya casi no se produce nada, y lo poco que se elabora se ´filtra´ hacia Colombia, porque da mayor rentabilidad venderlo en ese país".

Su visión es que "ya quedó demostrado, pese a la insistencia oficial, que el control de precios no ha servido para nada en nuestro país".
Señaló que "la gente debe hacer largas colas por un kilo de azúcar, porque no puede comprar más que eso por orden del Gobierno".

La paradoja de nadar en petróleo e importar naftas
Otro testimonio lo aporta Luis M., también de Caracas. De 54 años, este especialista en desarrollo informático con pasado reciente en la petrolera estatal PDVSA afirmó que "en una década la estructura económica de Venezuela retrocedió 25 años".
"Antes el país cubría al menos su consumo interno. Ahora nada, todo debe comprarse afuera. Pero se adquiere recurriendo a Cuba como intermediario, por lo cual el Estado paga mucho más que si comprara de forma directa", sostuvo a iProfesional.
"Cuba le vende a Venezuela casi todo lo que este país consume y, por acuerdos firmados por Chávez, el control de terminales aéreas y puertos está en poder de los cubanos. Todo eso ha generado una burocracia que atenta contra la población en general", añadió.
Para este técnico, un síntoma del retraso que sufre Venezuela puede ubicarse en la situación en la que se encuentra la actividad de extracción de hidrocarburos.
"La producción de petróleo viene en baja desde hace años. De hecho, Venezuela no produce sus gasolinas, sino que exporta el crudo y luego debe recomprar el producto terminado, es decir, las naftas", dijo.

"En PDVSA -agregó- hasta hace una década todo funcionaba automatizado. El país había hecho un gran esfuerzo por construir una petrolera de punta. Con el chavismo eso se derrumbó e incluso hay procesos que otra vez se hacen de manera manual. Cuesta creer que pase esto en el país del petróleo, pero es así".
Su conclusión final no es muy alentadora: "Para salir del atraso en el que nos hemos metido se necesitarán, cuanto menos, dos décadas de cambios y un fuerte trabajo por delante".



Piden pan, no les dan: no se consigue harina en los súper a un mes de lanzado "Mirar Para Cuidar"


Piden pan, no les dan: no se consigue harina en los súper a un mes de lanzado "Mirar Para Cuidar"

        
La preferencia por la soja y una cosecha no muy favorable complican el escenario y escasea este artículo en las góndolas argentinas. Los expertos prevén más complicaciones y subas de precios en fideos, pan y galletitas en las próximas semanas

En los últimos días, encontrar harina en algunos supermercados se ha convertido en todo un desafío. Principalmente, en aquellos de formato de cercanía y almacenes de barrio.
El tema de los faltantes resulta preocupante, dado que hay muchos alimentos que se elaboran con este insumo y son fundamentales en la mesa de los argentinos.
"Un 20% de los artículos que componen la canasta básica son derivados de la harina", explica a iProfesional Miguel Calvete, ex miembro de CASRECH y actual titular del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM).
Por esta razón, los expertos prevén que su escasez traerá como consecuencia fuertes subas de precios. Por ejemplo, en "galletitas, pastas frescas y secas y, por supuesto, el pan", indica Calvete.
De acuerdo con el supermercadista, estos aumentos se harán aún más notorios en las próximas semanas. "Hoy el kilo de pan supera los $14, pero de acá a dos meses se estima que podría alcanzar los $22", advierte.
En este sentido, Calvete puntualiza que "en tan sólo 60 días el valor de la harina se duplicó. Dos meses atrás, la bolsa de 50 kg. costaba entre $250 y $300. En cambio, hoy el precio que se paga por la misma cantidad llega a ser de $600".
Este no es el mejor escenario para el Gobierno a sólo un mes de las primarias, y a apenas cuatro semanas de haber presentado con bombos y platillos el nuevo congelamiento de precios.
Es que "la industria harinera necesita un total de seis millones de toneladas para el consumo interno y hoy hay disponibles tan sólo dos millones", destaca el titular de INDECOM.
Es por ello que existe el temor de que se produzca un desabastecimiento generalizado, dado que existen claras señales de faltantes en varios puntos de venta.

Góndolas sin harina revelan un problema de fondo
Las dificultades que las familias argentinas encontraron en estos días para conseguir harina en las góndolas, incluso en algunas grandes cadenas preocupa a los consumidores porque se trata de un insumo necesario para cocinar toda una serie de alimentos.

Pero, según los especialistas, los faltantes ponen en evidencia la existencia de un problema aún mayor.
"Se está produciendo menos trigo porque están creciendo, en su lugar, otro tipo de cultivos, como la soja".
A esto se suma que resta un tiempo considerable para la próxima cosecha que, según estimaciones de Pablo Adreani, analista de mercados agrícolas, tendrá lugar recién llegando a fin de año.
Además de la preferencia por otros cultivos por sobre la materia prima del pan, los expertos advierten sobre otras razones que afectan al mercado del trigo.
En este sentido, hacen referencia a que la última cosecha no fue muy favorable debido a las lluvias, lo cual redujo la producción de harina apta para ser consumida.
"La mitad del trigo obtenido no es de calidad panadera", puntualiza Adreani.
De acuerdo con el especialista, esta situación no es habitual porque, en general, la totalidad de lo obtenido suele ser útil para destinar al mercado local. Sin embargo, en este caso sólo el 50% sirve para este fin.
"Usualmente, el 100% de lo producido puede usarse para el consumo interno, pero esta vez se dio algo excepcional", manifiesta el experto.

¿Se viene el desabastecimiento total?
Los analistas advierten que el complejo panorama se podría agravar con el paso de las semanas.

En este sentido, indican que estas primeras señales de falta de harina se pueden potenciar en los próximos días, a partir del encarecimiento y desabastecimiento de sus derivados.
"La semana que viene seguramente se note más el impacto de las complicaciones en la producción en los supermercados", apunta Calvete.
En tanto, desde el sector agrario también remarcan la importancia de la situación y afirman que es posible que el escenario se complique aún más a medida que se acerque diciembre.
Es que "el balance está muy ajustado y hay un fuerte riesgo de desabastecimiento total, acentuándose la situación llegando a fin de año", indica Adreani.
Y concluye que "en el largo plazo pueden profundizarse todavía más los problemas".

Importar o aguantar: esa es la cuestión
El desabastecimiento de harina, a poco más de un mes de las elecciones primarias, se convierte en un verdadero problema para el Gobierno que, pese a haber puesto en marcha distintas iniciativas vinculadas con el consumo -tales como el congelamiento de precios y el lanzamiento de la Supercard-, sigue enfrentándose a las consecuencias de lo que algunos expertos consideran falencias del modelo.

En este contexto, son muchos los que indican como una posible solución la importación de harina, algo que resultaría un tanto polémico en un país que siempre fue considerado "el granero del mundo".
"La única solución viable a esta altura del partido es recurrir a la importación", apunta Calvete en diálogo con este medio.
Sin embargo, señalan los expertos, traer trigo de otros países implicaría reconocer fallas en la política de comercio exterior oficial.
No obstante, las góndolas hablan por sí solas y los analistas sostienen que, de no solucionarse el desabastecimiento, su impacto se hará sentir sobre el resto de los productos asociados a este insumo.
"De acá a dos meses, es posible que se complique más la situación si no se toma algún tipo de medida", advierte Calvete.

Las fallas del "plan 500"
Otro de los problemas que se le generan al oficialismo a partir de la falta de harina en las góndolas tiene que ver con que, a causa de ello, se va instalando entre los consumidores la idea de que el congelamiento de precios sostenido deriva, inevitablemente, en desabastecimiento.

Es que, si en abril (cuando el acuerdo de precios iba por su segundo mes) ya surgían denuncias de faltantes en las góndolas, a cuatro semanas de la implementación de la famosa "lista de los 500" los problemas de stock se acentúan.
Y las complicaciones que surgieron producto de las trabas en la cosecha no ayudan a que los supermercados puedan ofrecer la totalidad de la mercadería que aparece en la nómina.
Así las cosas, los especialistas destacan que, antes de surgir el problema de la harina, ninguno de ellos contaba con todos los productos del listado en todas sus sucursales.
El gran interrogante es cómo va a hacer el Gobierno para mantener los precios del listado de los 500 productos congelados en lo que respecta a los derivados de harina incluidos en el plan, tales como galletitas, distintas variedades de pasta y el pan.
Un ejemplo del ambicioso plan de congelamiento es la cantidad de opciones de galletitas que aparecen en la lista de precios freezados de Walmart 
Sobre este punto, Calvete se muestra crítico y hasta considera al listado "una tomada de pelo a los consumidores".
En el mismo sentido, Soledad Pérez Duhalde desde la consultora Abeceb indicaba oportunamente que "por ahora, en muchos casos no se consiguen todos los artículos que conforman la lista que difundió el Gobierno".
Y no sólo eso. También se aprecia que las empresas modificaron sus envases o la composición de los productos para saltear la medida.
En este sentido, Emiliano Schwartz desde la consultora especializada en consumo Tomadato apunta que "algunas de las marcas de limpiadores cambiaron su fórmula agregando un solo ingrediente para subir el precio".
En este contexto, en el cual el acuerdo deja entrever sus imperfecciones, el desabastecimiento de harina y el consecuente encarecimiento de sus derivados vuelve a exhibir una falencia del modelo justamente en el espacio al cual apuntan las últimas políticas de la Subsecretaría de Comercio Interior: las góndolas de los supermercados.


Panaderos ponen condiciones para llevar el precio del pan a $10 como pide Moreno

        
Se reunirán la próxima semana en Rosario. Reclaman que les garanticen un precio bajo de harina. El insólito plan del Gobierno para abaratar costos

Las distintas federaciones que agrupan a los panaderos de todo el país se van a reunir la semana que viene para debatir las dudas que les genera el precio puesto por el Gobierno para elaborar un pan a $10 el kilo, como exige el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para garantizar que el alimento esté en la mesa de todos los argentinos.
Algunos de estos puntos son, por ejemplo, qué porcentaje de la harina a $150 (en vez de los $270 a los que trepó la bolsa de 55 kilos) se les va a garantizar a los panaderos para elaborar el pan más económico y qué medida tomará el Gobierno para que el precio del resto de la harina no se siga disparando.
Los panaderos "estamos desorientados y tenemos incertidumbre", señaló el presidente de la Cámara de Panaderos de La Pampa, Miguel Tur al diario Clarín. "Cada cual se arregla como puede", siguió. "Los depósitos de harina no quieren vender porque no la pueden reponer.
Hace un mes el kilo de pan estaba a $12 en Santa Rosa, pero hoy algunas panaderías lo tienen a $18 y va a seguir aumentando", advirtió.
Según el directivo, "si se hacen números, se ve que el pan subió 50% en el último mes y la harina un 100%, pero como los incrementos de los insumos son constantes, no tenés ni tiempo de sacar bien las cuentas para saber dónde estamos situados", dijo.
Las inquietudes que buscan resolver los panaderos el martes o miércoles de la semana próxima, surgen del acuerdo que se conoció, el martes, entre la Federación de la Industria Molinera (FAIM) y el Centro de Industriales Panaderos de la Capital Federal, tras la presión de Moreno.
Según declaró José Álvarez, titular del centro de panaderos porteño, el acuerdo para vender el pan Felipe a $10 comenzará a cumplirse "a partir del lunes próximo, cuando los corredores entreguen las bolsas a las panaderías".
Mientras tanto, la Defensoría del Consumidor dirigida por María Lucila Pimpi Colombo, funcionaria del riñón de Moreno, lanzó el plan "Pan Calentito" con el que propone a los argentinos a elaborar uno mismo el alimento con la harina a precio congelado para contrarrestar la disparada del precio que en algunos lugares ya llega a $24 el kilo.

Causas
El miércoles, el presidente de la Asociación Argentina Pro Trigo, Domingo Capeloni, acusó a las "malas políticas" del Estado de ser las responsables de "lo que sucede con el trigo" que trae consecuencias directas en los precios del pan y otros alimentos que lo usan como materia prima.
Y advirtió: "Al tener los mercados cerrados, los productores dejaron de producir porque no podían venderlo. Eso fue lo que pasó y por eso tenemos la menor superficie sembrada de los últimos 110 años ", explicó el dirigente.
Luego, precisó: "No es por qué falte superficie, ni genética, ni tecnología. Falta trigo porque hay malas políticas y por las restricciones que puso el Estado sobre el mercado", dijo.
En tanto, el miércoles el precio del cereal en el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA) cayó otros u$s12 la tonelada, para estacionarse en 470 dólares.


El Gobierno negó desabastecimiento del pan

La subsecretaria de Comercio Interior, María "Pimpi" Colombo, rechazó problemas en la oferta. El precio del kilo sigue aumentando y denuncian faltantes por la crisis de la harina

La segunda al mando de la secretaría que conduce Guillermo Moreno, María Lucila Colombo, negó que haya desabastecimiento del pan.
"No tenemos problemas de desabastecimiento", aseguró en diálogo con radio Del Plata la funcionaria, al ser consultada por la oferta del producto elaborado a base de harina. 
Fernando Aguirre, de la Federación Argentina de Supermercados, fue más cauto al referirse sobre el alza y las existencias del pan, y reconoció dificultades al señalar que es "un tema que se le está buscando solución", porque es "un producto esencial para los consumidores"
En la última semana, se registró un incremento acelerado en el precio del kilo del pan que, dependiendo del barrio, se llegó a vender hasta 18 pesos. La tendencia alcista se explica a raíz de la caída de la producción del trigo y el encarecimiento de la harina, lo que llevó a generar algunos faltantes de artículos, como el caso del pan envasado.  
El titular de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevere, se refirió días atrás acerca del desplome del cereal. "El año pasado tuvimos la peor cosecha de 111 años con 9 millones de toneladas", sostuvo.
Ante esta situación, Guillermo Moreno acordó con el Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires y la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) la comercialización de pan felipe a $10 el kilo en los establecimientos. Además, pidió a los exportadores que volcaran 370.000 toneladas de trigo en el mercado interno para que haya más oferta para los molinos harineros.
En esta sintonía, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, consideró que "está completamente asegurado el pan y la harina en la mesa de los argentinos", en el marco de la audiencia con la FAIM. 
 
 
 

domingo, 30 de junio de 2013


Los beneficios de pertenecer: crecen los pedidos de tarjetas Premium para financiarse en épocas de cepo cambiario

        
Los clientes más selectos cuentan con una serie de ventajas diferenciales que, en un contexto de promociones acotadas, valen oro. Cuáles son las facilidades beneficios que otorgan las entidades financieras en turismo, compras y estilo de vida
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En los últimos años, los tan valorados descuentos a los que accedían los titulares de tarjetas de crédito y débito bancarias se fueron reduciendo.
Lejos quedaron las jugosas promociones que brindaban un 30% de rebaja y financiación en hasta 12 cuotas sin interés.
Sin embargo, no por ello los argentinos le perdieron el "gustito" a ahorrarse unos pesos a la hora de llevarse lo que necesitan.
Y de esto son conscientes, a la hora de diseñar sus estrategias de marketing y campañas publicitarias, tanto los shoppings como los supermercados, cadenas de retail, agencias de turismo, bancos y marcas en general.
Por eso, algunos lanzan sus propias ofertas, otros emiten sus plásticos -como ocurre con algunos súper-, hay quienes prefieren mantener alianzas con los bancos aunque limitando los beneficios a fechas especiales del año, pero lo que ninguno puede descuidar es a los clientes que consideran VIP.
Se trata de un target que puede pagar el precio de los artículos o servicios ofrecidos pero que, igualmente, quieren llevarse "algo más" bajo la forma de un descuento diferenciado, un plan de financiación a medida, mucha calidad y un "toque de distinción" que les haga sentir que lo que se llevan fue pensado para ellos.
A ellos van orientadas las acciones de, por ejemplo, Visa con Visa Signature The Black Card, American Express con Platinum Card y Centurión o Mastercard con Black, Platinum y Gold.
En este sentido, José Ignacio Amodei de la consultora CCR, indicó como regla general que hoy se advierte que "los argentinos buscan promociones pero también controlan más sus gastos y tratan de comprar sólo aquello que consideran imprescindible".
Este comportamiento, en alguna medida, incide en las ventas y por eso se ha convertido en un motivo válido para que muchos bancos decidieran premiar a sus clientes VIP otorgándoles "un 5% más de ahorro" que el que se brinda a los demás usuarios de tarjetas por el hecho de "pertenecer a ese selecto grupo", explicó Mariano Otálora.
Es decir, sostuvo el especialista, "se han vuelto más selectivos con los descuentos".
En tanto, Jorge Colombatti, ejecutivo de la empresa Mastercard, afirmó que "la propensión a utilizar productos Premium aumenta de la mano del segmento de viajeros frecuentes".
Sucede que el encarecimiento de los viajes al exterior, como resultado de las medidas cambiarias que fue aplicando el Gobierno para desalentar la salida de divisas -como el recargo del 20% que hoy rige sobre la compra de pasajes aéreos, paquetes turísticos y gastos realizados con tarjeta fuera del país- llevó a que cada vez más argentinos valoren la posibilidad de tener en sus manos un plástico para clientes VIP para conseguir mejores descuentos.
Consultado por iProfesional, Santiago González, director de Producto de American Express Argentina señaló que "además de todos los beneficios de las tarjetas, contínuamente se acercan promociones como cuotas sin interés que son muy apreciadas en la actualidad, en especial, para los gastos de viajes".
A ello se suma que, quienes gozan de esos privilegios, reciben generalmente un tratamiento especial. "Buscamos ofrecer un producto innovador que nos diferencie, adaptándonos a este nuevo perfil de usuario que requiere atención personalizada, calidad y prestigio", puntualizaron desde Visa.

Los beneficios de ser Premium
Obtener descuentos más importantes en las compras de indumentaria, un trato más personalizado y disfrutar de mayores beneficios a la hora de hacer un viaje son algunas de las ventajas con las que cuentan los clientes VIP de los bancos y por los cuales se vuelven tan codiciadas las tarjetas Premium.

Es que quienes poseen estos plásticos forman parte de un selecto grupo que tiene acceso a salas especiales en distintos aeropuertos del mundo y reciben mayores ventajas a la hora de pedir un préstamo o realizar algún tipo de inversión.
En el caso de Visa cuyo producto Premium es Visa Signature The Black Card.
Según fuentes de la empresa emisora de tarjetas de crédito, esta línea "está diseñada para socios exclusivos de alto poder adquisitivo que buscan en un medio de pago electrónico acceder a privilegios y tener una especial calidad de atención".
Además, quienes cuentan con este plástico pueden aprovechar un abanico de ventajas diferenciales a la hora de viajar tales como "el acceso a salas VIP de aeropuertos de todo el mundo, un servicio de asistente personal, cobertura en asistencia médica, legal y por pérdida de equipaje en el exterior, entrega a domicilio de las compras realizadas por Internet en comercios, seguros en compras realizadas con tarjeta y descuentos y acceso a programas de recompensas", comentaron desde Visa.
Otro de los beneficios que ofrece la empresa a sus clientes más selectos es "Visa Luxury Hotel Collection", un programa de privilegios en más de 800 hoteles de lujo disponibles en todo el mundo.
Desde la compañía señalaron que "con la reserva de estos lugares en línea se puede acceder a la mejor tarifa disponible, conseguir un horario de salida extendido, beneficios extra en el desayuno, aprovechar el status de huésped VIP y, además, disfrutar de Internet gratis en las habitaciones o estacionamiento con servicio de valet".
American Express es otro de los jugadores que otorga una serie de facilidades extra a los clientes Premium.
La firma cuenta con dos productos en este segmento: Platinum Card y Centurión, siendo esta última la tarjeta emblemática de la empresa y a la que sólo puede acceder por invitación una porción mínima de clientes.
El plástico Platinum brinda beneficios en las principales cadenas de hoteles de lujo del mundo y descuentos en alquileres de auto, además de brindar la atención de una agencia de viajes especial de American Express.
En el caso de Centurión, los clientes que posean este plástico tienen más privilegios y acceden a una forma más personalizada de servicio, que sólo ellos conocen y no se publica.
"La demanda de los clientes más selectos de American Express radica, principalmente, en recibir la más alta calidad de servicio en cada contacto que poseen ya sea por sus consumos, como por viajes o por estilo de vida", apuntó González desde American Express.
Y agregó que "a medida que profundizan y evolucionan sus gustos al viajar eligiendo destinos más exóticos, alojándose en hoteles más exclusivos fuera del circuito tradicional o simplemente buscando experiencias diferentes a la guía tradicional del destino, los clientes valoran más estas opciones".
También Mastercard cuenta con una serie de productos pensados para sus clientes selectos: se trata de las opciones Black, Platinum y Gold.
Estos tres plásticos permiten acceder al programa "Experiences and Offers" que brindan una variedad de ofertas excepcionales de tiendas minoristas exclusivas, hoteles y resorts de nivel mundial.
Los clientes Black y Platinum tienen, además, la posibilidad de visitar las salas VIP en aeropuertos y cuentan con un curioso beneficio extra llamado Mastercard VIP Lounge.
Se trata de una experiencia de compra de lujo en Galerías Pacífico a través del acceso a lockers, bebidas, infusiones, TV 3D y HD y a diarios y revistas de actualidad.

Cada banco, con sus plásticos VIP
Cada uno de los principales bancos pide ciertos requisitos para formar parte de su segmento VIP.

Para ser parte del selecto club, los clientes de las entidades financieras deben contar con un determinado ingreso mensual y abonar el mantenimiento de cuenta.
Es el caso de Macro que cuenta con los plásticos Premium, Valora y Selecta, Francés que ofrece a sus clientes la opción Premium, Galicia que incluye entre sus opciones la de los plásticos Platinum, HSBC que promociona la línea Premier- y Nación que tiene su Estilo Platino.
A ellos se suman el banco Comafi con sus tarjetas Platinum, Santander Río con sus plásticos Platinum, Patagonia con su opción Plus Premium e Industrial que ofrece el producto Bind Zafiro.
En términos generales, para poder pertenecer al segmento VIP, los clientes del banco deben contar con un ingreso mensual aproximado de entre $18.000 y $35.000 y afrontar un mantenimiento de cuenta que oscila entre $193 y $326.

Crece el hábito de "tarjetear"
Más allá del crecimiento puntual del segmento Premium, el resto de las tarjetas también son altamente utilizadas por las familias argentinas en ocasión de cancelar gastos.

De acuerdo con Fabián Castillo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), "hoy las compras realizadas con tarjetas de crédito superan el 70%".
Pero esto no siempre fue así. El experto explicó que "en los '90 sólo el 40% de las operaciones se efectuaban con este medio de pago", mientras, en la actualidad, "la gente abona todo lo que puede recurriendo al financiamiento".
En tanto, según Colombatti, el incremento en el uso de plásticos presenta algunas diferencias de acuerdo con el tipo de productos utilizado.
El ejecutivo de Mastercard indicó que:
• En el caso de los clientes estándar, el incremento en el uso de tarjetas para pagar tiene lugar sobre todo ens supermercados y shoppings.
Es que, a partir de la instalación del esquema de beneficios con los bancos, los argentinos se acostumbraron a abonar en caja con el plástico que les ofrezca el mejor descuento y a ir de compras el día en que haya mayores beneficios.
• Entre quienes poseen plásticos Premium, los principales gastos con tarjeta se vinculan con viajes al exterior y turismo.
En este sentido, los expertos mencionan que uno de los beneficios que los clientes más valoran actualmente son las cuotas sin interés.
De hecho, el abuso de este sistema de pago llevó a muchos argentinos a endeudarse, producto de que sus plásticos estaban "en rojo" (Lea más Operación denegada: crecen rechazos a pagos en cuotas con tarjeta y suma temor a los comerciantes).
Al respecto Castillo remarcó que "mucha gente está con las tarjetas al límite, por haber abusado de los planes de financiamiento".
Más allá de que varios hayan llegado al tope de sus cuentas, cada vez son más los que igualmente buscan formar parte del segmento Premium, tentados por los descuentos y beneficios que las entidades financieras les ofrecen a la hora de comprar y viajar.


sábado, 29 de junio de 2013

Expectativa por la Supercard y precios


Expectativa por la Supercard y precios

JOSE CALERO

El gobierno buscará generalizar rápido el uso de la SuperCard, con la expectativa de que permita revitalizar el consumo, pero el alza sostenida en los precios de bienes y servicios puede conspirar contra esa pretensión.
Es que por un lado los 500 productos de la lista de precios congelados tiene gusto a poco para el consumo habitual, y a eso se suma el hecho de que hay faltantes en las góndolas. Por el otro, la mayoría del resto de los 10.000 productos que quedaron fuera del "freezer" empezaron a mostrar remarcaciones que ponen en alerta los bolsillos de los consumidores.
El primer paso para instalar la SuperCard fue dado, pero a un gran costo para el gobierno, ya que hasta último momento hubo idas y vueltas sobre si salía o no. Con el plástico ya lanzado, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, apunta a que cada familia de bajos ingresos posea al menos una tarjeta, y que luego se extienda a otros integrantes, como "adicionales". Pero la estrategia es que también las clases medias la vayan incorporando a su abanico de plásticos.
El sistema puede cerrar también por el lado impositivo, y contribuir a reducir los niveles de evasión en comercios, como los supermercados chinos, donde se detectaron focos de evasión en materia de empleo. Por eso el gobierno ya acordó con las grandes superficies para que ubiquen stands bien visibles con el fin de entregar la Supercard en la forma más simplificada posible. "Queremos que sea la tarjeta número uno de la Argentina", le dijo Moreno a un grupo de supermercadistas en el Mercado Central.
Los bancos tienen una mirada ambigua sobre este esquema: por un lado lo miran de reojo porque puede quitarle clientes, pero por el otro esperan aprovechar que sectores desacostumbrados a la bancarización ingresen al circuito y se conviertan en potenciales usuarios de sus servicios.
El gran riesgo puede venir por el lado de la morosidad: el tope de compra estará fijado en 3.000 pesos -y 1.000 de financiación-, pero la masificación del producto puede terminar provocando un dolor de cabeza al Banco Hipotecario, que será el emisor. El gobierno prometió que la tasa de interés que se pagará por financiar la tarjeta será inferior al 22 por ciento anual, y esto provocará una firme competencia al resto de las entidades financieras, que están cobrando más del doble.
La expectativa de revitalización del consumo que despierta la SuperCard encuentra como obstáculo el alza de precios que se viene registrando desde el inicio de junio. Algunos de esos incrementos fueron autorizados por el gobierno, pero muchos otros vienen siendo aplicados por propia iniciativa de formadores de precios y supermercadistas.
El temido efecto destape tras lo que los economistas calificaron como "olla a presión" profundizó los problemas para los fatigados bolsillos de los consumidores. El caso de los lácteos es el más impactante: aumentaron hasta 31 por ciento en algunos casos, y son los que menos presencia tienen entre los 500 productos congelados. Ni hablar del precio del pan, que directamente no tiene cabida en la lista de los 500.
Los productos de limpieza no le van en zaga a los lácteos, ya que se detectaron aumentos que llegan hasta el 27 por ciento. Además, el kilo de queso de primera calidad ya se cobra 75 pesos en la mayoría de los supermercados. Antes de hacer una tortilla o un omelet habrá que pensarlo bien, porque los huevos subieron hasta 32 por ciento.
Productos como el arroz, el café, el pan lacteado, la yerba y el dulce de leche aumentaron hasta 10 por ciento. El agua mineral subió 15 por ciento, y los jugos 10%, mientras que las gaseosas treparon hasta el 18%.
A mediados de junio la consultora Elypsis había relevado que, en el último mes, los aumentos en supermercados ya promediaban el 3,3%, y que estaban en proceso de aceleración.
La lista de ajustes es interminable y destroza sin miramientos los bolsillos de los argentinos, en especial los de los sectores menos favorecidos, donde el peso de la canasta de alimentos, bebidas y limpieza es casi el 100% de sus menguados ingresos. En este escenario, es evidente que la "Era de hielo" llegó a su fin en la Argentina y a este paso el riesgo es que lo único que vaya rumbo a congelarse sea el consumo.


La supercard de Moreno tendrá un límite de compra de 20 mil pesos

A dos semanas de su debút, el nuevo plástico oficial permitirá financiar hasta 6.600, a pagar máximo en 24 cuotas con una tasa de interés del 22 por ciento anual. Los detalles y los requisitos para obtenerla

El jueves pasado, en el Mercado Central, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, encabezó lap resentación de la Supercard con la presencia de cientos de empresarios. Según se informó ese día, la tarjeta estaría disponible dentro de dos semanas en los grandes supermercados.
Asimismo, se había precisado que el límite de compra iba ser de 3000 pesos por mes. Sin embargo, se aclaró que el tope va a ser de 20.000 pesos mensuales, y se podrá financiar hasta 6600 pesos, a pagar hasta en 24 cuotas a una tasa de interés del 22 por ciento anual. Usualmente, los bancos manejan tasas de entre el 30 y el 35 por ciento. El pago de comisiones es el beneficio para los comercios: pasará del 3% tradicional que perciben los bancos a un 0,75 por ciento
El primer lanzamiento contará con 100.000 tarjetas, con un fondo inicial de 100 millones de pesos. El plástico será gratuito y para obtenerlo es necesario haber sido titular de una tarjeta de crédito tradicional por al menos un año. Entre otros requisitos, hay que ser argentino o extranjero con residencia permanente en el país, tener entre 21 y 75 años, tener ingresos de 1200 pesos mensuales (por trabajo o jubilación) y declarar un teléfono de línea de contacto.  
La empresa que se conformó para lanzar esta nueva tarjeta se llama Supercard S.A. y es un "emprendimiento privado con el apoyo del Gobierno" conformado por cuatro empresas: Coto, Cooperativa Obrera de Bahía Blanca, Frávega y Garbarino.
La Corporación Mercado Central y el Banco Hipotecario también se asociaron a la iniciativa. La Supercard será administrada a través de Tarshop –conocida como Tarjeta Shopping– , que pertenece al Banco Hipotecario. Pequeños y medianos comerciantes bonaerenses pidieron que se los incluya en la Súper Card.


La tarjeta Supercard no será de uso exclusivo en los supermercados

Las tres grandes cadenas internacionales, la francesa Carrefour, la chilena Jumbo y la norteamericana Wal Mart, las van a aceptar, pero convivirán con los plásticos propios que tienen esos establecimientos de retail

Directivos de la empresa administradora de la Supercard trabajan contra reloj para el lanzamiento formal del nuevo plástico, que si bien será aceptado por las cadenas de supermercados, no va a ser de uso exclusivo como se anunció al principio.
Este jueves, en el Mercado Central se reunirán los directivos de Starshop, la firma administradora de la nueva tarjeta de crédito que cobrará 22% de interés para financiamiento. Allí definirán los detalles para el lanzamiento de los primeros 100 mil plásticos que tendrán uso exclusivo solo en los supermercados Coto y de la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca.
Las cadenas internacionales, que al principio participaron en las gestiones, decidieron integrar el grupo de adherentes junto con los supermercados chinos. El nuevo plástico se podrá usar también en cadenas de comidas rápidas y en locales de electrodomésticos.
Mientras tanto, los supermercados en los que se podrá gestionar la obtención del medio de pago trabajan en la organización de la tramitación.
Los clientes deberán presentar su documento de identidad y suscribir el contrato de adhesión, al igual que se hace con cualquier plástico tradicional del mercado.
La Supercard fue ideada por los supermercadistas y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en abril y tenía por objetivo reducir el costo financiero de la venta minorista, para así poder sostener el congelamiento de precios.
Si bien al principio el sistema de precios acordados rigió para los 10.000 productos de la oferta de los supermercados, en la actualidad solo alcanza a 500 artículos


La Supercard también se podrá usar para comprar comida rápida y electrodomésticos

         
La tarjeta será lanzada oficialmente el jueves en el Mercado Central. En los supermercados convivirá con los plásticos de los retail

Directivos de la empresa administradora de la Supercard trabajan contrarreloj para el lanzamiento formal del nuevo plástico este jueves, que si bien será aceptado por las cadenas de supermercados, no va a ser de uso exclusivo como se anunció al principio.
Las tres grandes cadenas internacionales, la francesa Carrefour, la chilena Jumbo y la norteamericana Wal-Mart, las van a aceptar, pero convivirán con los plásticos propios que tienen esos establecimientos de retail.
Este jueves, en el Mercado Central se reunirán los directivos de Starshop, la firma administradora de la nueva tarjeta de crédito que cobrará 22% de interés para financiamiento.
Las cadenas internacionales, que al principio participaron en las gestiones, decidieron integrar el grupo de adherentes junto con los supermercados chinos.
La nueva tarjeta se podrá usar también en cadenas de comidas rápidas y en locales de electrodomésticos.
Mientras tanto, los supermercados en los que se podrá obtener el medio de pago trabajan en la organización de la tramitación.
Los clientes deberán presentar su documento de identidad y suscribir el contrato de adhesión, al igual que se hace con cualquier plástico tradicional del mercado.
La Supercard fue ideada por los supermercadistas y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en abril y tenía por objetivo reducir el costo financiero de la venta minorista, para así poder sostener el congelamiento de precios.


Supercard: ahora se suman los súper chinos a la implementación del nuevo plástico

        
Además, la tarjeta será aceptada por Carrefour, Jumbo y Wal Mart pero convivirá con los plásticos propios que tienen esos establecimientos de retail

La representante de los supermercadistas chinos, Yolanda Durán, indicó que se imprimirán 100.000 plásticos para la Supercard y aclaró que los comercios "la van a aceptar con el tiempo cuando cuenten con la totalidad de postnet necesarios".
Durán agregó además que "todos los directivos de las grandes cadenas expusieron que van a dar un espacio físico para que el usuario pueda tramitarla y se podrá gestionar con requisitos mínimos".

"La Supercard es gratuita, tiene un máximo de $3.000 y contamos con el apoyo del Banco Hipotecario en caso de que haya algún moroso, cosa que no creo que pase porque las compras por lo general son de bajo monto", consideró.

La representante agregó que "las tarjetas tradicionales van a ser aceptadas momentáneamente y calculamos que hasta el año que viene así va a ser".

Asimismo, detalló que se están sumando a la implementación las estaciones de servicio, los almaceneros y las farmacias, entre otros comercios.

"Los que producen alimento a grandes escalas y las grandes cadenas tienen que entender que esto es un beneficio para todos. Por lo general miran su propio bolsillo y no a la gente", remarcó en declaraciones consignadas por NA. 

Las tres grandes cadenas internacionales, la francesa Carrefour, la chilena Jumbo y la norteamericana Wal-Mart, aceptarán la Supercard, pero convivirán con los plásticos propios que tienen esos establecimientos de retail.

Este jueves, en el Mercado Central se reunirán los directivos de Starshop, la firma administradora de la nueva tarjeta de crédito que cobrará 22% de interés para financiamiento.

El plástico podrá utilizarse también en comercios de comidas rápidas y en locales de electrodomésticos.

La Supercard fue ideada por los supermercadistas y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en abril y tenía por objetivo reducir el costo financiero de la venta minorista, para así poder sostener el congelamiento de precios.